La falsa entrevista de Juan Roig y “El Hormiguero”: una estafa creada con IA que nos preocupa especialmente como despacho de Derecho Digital
Hay estafas que se detectan en segundos. Y hay otras que, incluso trabajando cada día en Derecho Digital y ciberseguridad, te obligan a parar y revisar dos veces lo que estás viendo.
Eso es exactamente lo que nos ocurrió al analizar una supuesta noticia publicada por El Mundo sobre Juan Roig, El Hormiguero y una plataforma de inversión basada en inteligencia artificial.
No incluimos el enlace a la falsa noticia para evitar darle difusión.
Nuestra primera reacción fue de preocupación. No porque creyéramos que la noticia era real, sino porque vimos inmediatamente cuántas personas podían haber introducido ya sus datos personales.
Y eso es lo que realmente nos preocupa como despacho: la IA ya permite crear este tipo de fraudes que, aunque puedan parecer fáciles de detectar para algunas personas, utilizan la inteligencia artificial para hacer el engaño mucho más creíble, especialmente para quienes no están familiarizados con este tipo de tecnologías. Por desgracia, en este último periodo cada vez recibimos más consultas relacionadas con fraudes electrónicos y estafas financieras online.

Qué vimos al abrir la página
La página parecía El Mundo. No “se parecía un poco”. Parecía realmente la web de un gran periódico nacional.
Incluía:
- las secciones superiores típicas del medio,
- el artículo ubicado en Economía,
- un titular de gran impacto,
- una periodista con fotografía y firma,
- la indicación “Actualizado hace 2 horas”,
- cientos de comentarios de lectores,
- un supuesto vídeo eliminado por orden judicial,
- artículos relacionados en la parte derecha,
- y un gran botón final para registrarse.
Todo estaba construido para generar una única sensación: “esto tiene que ser verdad”.
Y precisamente ahí está el peligro: confiar por la apariencia visual. Tenemos que cambiar el chip. Actualmente, con estas nuevas tecnologías, la primera reacción ya no puede ser confiar, sino verificar.
Qué decía exactamente la falsa noticia
El titular era:
“Que me demanden”: Juan Roig desafía a la banca en El Hormiguero y la seguridad lo expulsa del plató.
La historia estaba escrita como una exclusiva.
Según el artículo, Juan Roig acudía a El Hormiguero para hablar del futuro económico de España, pero durante la entrevista revelaba un supuesto secreto de la banca: la existencia de una plataforma llamada Aurex Trade AI capaz de generar beneficios automáticos mediante inteligencia artificial.
En la supuesta transcripción destacamos tres momentos clave.
Primera interrupción
La directora de producción entraba en el plató y pedía cambiar de tema. El artículo atribuía a Pablo Motos esta frase:
“Señoras y señores, me acaban de pedir que cambiemos de tema. He dicho que no. Juan, continúa.”
El público, supuestamente, aplaudía. Ese detalle no es casualidad: humaniza la escena y hace que el lector conecte emocionalmente con el personaje..
Segunda interrupción
Sonaba un teléfono en directo y una voz anónima amenazaba al programa:
“Le exigimos que interrumpa esta conversación inmediatamente. Lo que está emitiendo puede constituir un perjuicio grave para el sector financiero.”
Aquí la historia deja de ser una entrevista y se convierte en una conspiración en directo. El objetivo es que el lector piense: “si quieren que se detenga, será porque está destapando algo real”.
Tercera interrupción
La seguridad entraba en el plató y expulsaba a Juan Roig por una supuesta “orden judicial cautelar”.
Antes de marcharse, el empresario supuestamente miraba a cámara y decía:
“Españoles, ya lo habéis escuchado todo. Buscad Aurex Trade AI. Registraos antes de que lo bloqueen.”
Mientras lees el artículo, todo está diseñado para llevarte a una única conclusión:
“Si han intentado censurarlo, es porque lo que dice es cierto.”
Lo que más nos alarmó
El detalle que más nos preocupó fue este mensaje:
“La transmisión fue eliminada por orden judicial”.
Es una técnica peligrosa.
Cuando alguien lee que un vídeo ha sido retirado por orden judicial, tiende a pensar: “si lo han borrado, es porque contenía algo que no querían que viéramos”.
La estafa convierte la ausencia de pruebas en una supuesta prueba de que existe una conspiración. Y, como vemos, funciona.
Como despacho, esto nos preocupa especialmente porque busca una reacción emocional antes de que el usuario tenga tiempo de verificar la información.
La IA ya puede fabricar esta credibilidad
Aquí está el verdadero problema.
La fotografía de la supuesta periodista parecía completamente real. Los testimonios tenían cara, nombre y una historia personal. Los comentarios imitaban conversaciones auténticas entre usuarios.
Hoy la inteligencia artificial puede generar:
- fotografías hiperrealistas de personas inexistentes,
- voces,
- vídeos deepfake,
- testimonios falsos,
- perfiles completos de supuestos expertos,
- e incluso comentarios automatizados que parecen escritos por personas reales.
La confianza visual que antes teníamos en una imagen ya no es suficiente.
Y eso amplía el ecosistema del fraude digital, porque los delincuentes aprovechan esa confianza que genera una fotografía o una apariencia profesional para cometer un delito. Porque, efectivamente, lo que ha ocurrido es un delito.
Los “expertos” que lo confirmaban
La página no se conformaba con comentarios de usuarios. También incluía supuestos expertos financieros.
Uno de ellos afirmaba:
“Los grandes bancos utilizan estas tecnologías internamente. Pero las ocultan porque las destruyen.”
Y una supuesta fuente del Banco de España declaraba:
“Esta tecnología existe y funciona. Lo que visteis en El Hormiguero no es un truco publicitario.”
Desde un punto de vista jurídico y de verificación de información, esto es una señal de alerta clarísima: la estafa utiliza figuras de autoridad para reducir la desconfianza del lector.
Cuando se combinan un gran medio, un empresario conocido, un programa de televisión, un supuesto experto y una fuente institucional, el cerebro deja de estar alerta y empieza a asumir que “demasiada gente importante no puede estar equivocada”.o es reducir trámites innecesarios sin disminuir el nivel de protección previsto por el AI Act.
Los comentarios que hacen que la gente “pique”
La sección de comentarios era la parte más sofisticada de toda la campaña de fraude.
Había usuarios que aseguraban haber ganado dinero y retirado fondos a bancos conocidos. Por ejemplo:
“Vi El Hormiguero en directo con mi mujer. Cuando entraron los de seguridad, mi mujer dijo: ‘Óscar, si le sacan del plató es porque dice la verdad’. Me registré esa misma noche.”
Otro escribía:
“He retirado 340 euros a mi cuenta del Santander.”
Y otro añadía:
“El momento de la llamada en directo es imposible de falsificar.”
Pero el detalle más inteligente era este comentario:
“Esto huele a estafa. ¿Desde cuándo un millonario va a la tele a regalar su secreto?”
Ese comentario no estaba ahí para advertir. Estaba ahí para aumentar la credibilidad.
El lector piensa: “si incluso hay gente desconfiando, los comentarios deben ser reales”.
El verdadero objetivo: tus datos y tu dinero
Después de toda la historia emocional, la página terminaba con un formulario aparentemente ofrecido por El Mundo.
Pedía:
- nombre,
- apellidos,
- correo electrónico,
- teléfono,
- y un depósito de 250 euros.
Además, aparecía un mensaje de urgencia:
“Hasta el 23.07.2026 el registro de la cuenta seguirá siendo gratuito. ¡Actúa rápidamente antes de que comiencen a aplicarse las tarifas!”
Y un botón de llamada a la acción que decía: COMPLETAR EL REGISTRO
En ese momento la supuesta noticia deja de ser una noticia y se convierte en una acción de captación de víctimas.
El objetivo real es obtener:
- datos personales,
- un número de teléfono válido,
- la posibilidad de llamar posteriormente desde un supuesto “asesor financiero”,
- y finalmente conseguir transferencias o pagos con tarjeta.
Si has dejado tus datos o has hecho un pago, actúa cuanto antes
Desde SEINALE ayudamos a identificar este tipo de plataformas, recopilar pruebas digitales, proteger los datos personales y coordinar la comunicación con la entidad bancaria.
En muchos casos, actuar durante las primeras horas marca la diferencia.
Por qué creemos que mucha gente puede caer
Porque la mayoría de personas no espera encontrarse una falsificación tan bien hecha.
Muchos usuarios comprueban el logotipo, pero no la URL.
Y ahí está una de las claves: aunque la página parecía El Mundo, la dirección web no pertenecía al dominio oficial del periódico.
Ese pequeño detalle es el que separa una noticia real de una página diseñada para robar datos.
Cómo detectar una página así la próxima vez: SEINALE te dice qué mirar
Queremos dejar algunas comprobaciones simples que pueden evitar un fraude.
Mira la URL completa
Si parece un periódico reconocido pero el dominio no es el oficial, hay una señal de alerta inmediata.
Busca la noticia desde la portada del medio
Una entrevista de ese impacto aparecería en la web oficial de Antena 3 y otros medios nacionales.
Desconfía de las promesas de dinero rápido
“250 euros convertidos en miles de euros al mes” es un patrón de fraude financiero.
Sospecha de la urgencia
Frases como:
- “solo hoy”,
- “últimas plazas”,
- “antes de que lo bloqueen”,
- “quedan 48 horas”,
buscan que actúes sin pensar.
La IA no ha inventado las estafas.
Lo que más nos preocupa como despacho
Lo que ha hecho es algo mucho más peligroso: hacer que la mentira tenga la apariencia de una noticia real.
Hoy una organización fraudulenta puede crear en pocas horas:
- una portada de periódico,
- una periodista aparentemente real,
- un vídeo inexistente,
- testimonios emocionales,
- expertos ficticios,
- comentarios automatizados,
- y una campaña completa de captación.
Eso significa que cualquiera puede verse expuesto a un contenido convincente.
Y esa es la gran preocupación que queremos trasladar desde nuestro despacho: la apariencia visual ya no garantiza la autenticidad. Metéroslo en la cabeza.
La reflexión que queremos dejar
Este caso nos deja una idea muy clara.
Ya no basta con preguntarse:
¿La noticia parece real?
La pregunta correcta en 2026 es:
¿He verificado que la fuente es realmente quien dice ser?
Porque una página puede parecer El Mundo, tener una periodista con fotografía, mostrar comentarios convincentes, utilizar la imagen de personas conocidas y citar supuestos expertos… y aun así ser una estafa.
Por eso creemos que la mejor defensa hoy no es solo la tecnología, sino la combinación de verificación, pensamiento crítico y asesoramiento especializado cuando aparece la duda.
Si una noticia te empuja a actuar inmediatamente, introducir tus datos y depositar dinero antes de que “lo bloqueen”, detente.
Ese minuto de comprobación puede evitarte una pérdida económica, una suplantación de identidad y un problema mucho más difícil de resolver después.
Ante la duda, llámanos.
Imagenes: Freepiks







