Historias de Éxito – Seinale

Historias de éxito de Seinale

En esta sección te invitamos a recorrer algunas de nuestras historias de éxito. Testimonios reales en los que nuestro negocio especializado en Derecho Digital ha convertido desafíos complejos en soluciones claras y efectivas.

Cada caso es una ventana a la forma en que acompañamos a nuestros clientes en un entorno donde la tecnología avanza más rápido que las certezas jurídicas. Es nuestro modo de mostrarte no solo lo que hacemos, sino cómo lo hacemos.

Una Due Diligence decisiva: el acompañamiento que impulsó la inversión de una startup

Una joven startup tecnológica estaba a punto de dar un gran salto: había conseguido el interés de una empresa inversora dispuesta a financiar su nuevo proyecto. La ilusión era enorme, pero antes de firmar el acuerdo llegó el momento más decisivo: la Due Diligence.

Este tipo de procesos caracterizados por ser una auditoría legal y técnica exhaustiva tenía como objetivo evaluar si la startup cumplía con todos los requisitos en materia legal, fiscal, operativa y, sobre todo, de protección de datos. En definitiva, era la prueba de fuego para demostrar que la empresa estaba preparada para crecer con seguridad y transparencia.

Durante la revisión surgieron algunos incumplimientos relacionados con Propiedad Intelectual y Protección de Datos, aspectos clave para cualquier inversión tecnológica. El riesgo existía: si no se corregían a tiempo, la operación podría peligrar.

Con esta premisa, nuestro equipo intervino para acompañar a la startup paso a paso, ofreciendo un asesoramiento integral para identificar los puntos críticos de la organización. Revisamos licencias, cláusulas de confidencialidad, contratos con proveedores y políticas de privacidad adaptadas a la normativa vigente y exigencias del inversor.

Cuando la confianza se quiebra: defensa legal y reconstrucción empresarial tras un delito informático

En el corazón de una empresa del sector eléctrico, donde más de 130 personas trabajaban cada día para mantener la energía en movimiento, una decisión individual puso en riesgo años de esfuerzo. Un trabajador, en desacuerdo con la dirección de la empresa, decidió actuar por su cuenta; accedió a información confidencial y borró de forma irreversible documentos esenciales para la organización.

Había firmado un contrato de confidencialidad que en un instante decidió quebrar, junto con la confianza de toda la institución. La misma no contaba con una política sólida de copias de seguridad y el daño, aunque digital, fue profundamente humano.

En ese momento crítico, Seinale intervino. Desde el primer día, acompañamos a la empresa como acusación particular, defendiendo su derecho a la verdad y a la justicia.

En el proceso judicial se reclamó tanto prisión como multa por la destrucción intencionada de datos y la revelación de secretos.

Pero el cierre del caso no suponía el final de la historia. También ayudamos a la empresa a transformar la experiencia en aprendizaje. Diseñamos junto a ellos una política robusta de copias de seguridad y gestión de la información capaz de prevenir que algo así volviera a ocurrir.

Protección de Datos en la práctica: una sentencia que afirma el valor de la privacidad

Hay delitos que no se cometen con violencia visible, sino con un clic silencioso. Hay heridas que no dejan marcas en la piel, pero sí en la privacidad y dignidad de la persona. Esta historia es una de ellas.

En una organización, un trabajador decidió cruzar un límite que nunca debió tocar. Accedió sin legitimación alguna a los datos de empadronamiento y también visualizó que existía un expediente de valoración de discapacidad por traslado, desde Bizkaia hasta Gipuzkoa, de la pareja de su ex-pareja. Lo hizo a escondidas, impulsado por el deseo de obtener ventaja en un proceso judicial personal. Lo hizo además a pesar de que su cargo le pidiera confidencialidad.

La organización lo vio, y cuando descubrió su ilicitud, no miró hacia otro lado: trasladó los hechos a Fiscalía sabiendo que hay límites que cuando se traspasan, exigen ser defendidos. Su conducta encajaba de lleno en el artículo 197.2 del Código Penal. Fue entonces cuando Seinale intervino como acusación particular, representando a la víctima y defendiendo su derecho a la privacidad de datos frente a una vulneración tan grave como la premeditada.

El resultado fue una sentencia condenatoria para el trabajador. Una sentencia que le devuelve al perjudicado la certeza de que sus derechos importan y pueden ser protegidos.

En Seinale, este caso nos recuerda por qué trabajamos: para hacer visible una justicia que muy pocos pueden llegar a visualizar; los datos de las personas importan, y mucho. Es por ello que deberían ser protegidos y defendidos en caso de vulneración de los mismos.

Cómo un diagnóstico preciso aseguró el éxito de una gran consultora internacional

La Empresa A, una gran consultora internacional, decidió adentrarse en nuevos mercados y fortalecer un punto crítico: la ciberseguridad de su organización. Por ello, dirigió su mirada hacia la Empresa B, una compañía española de menor tamaño pero con alto potencial técnico. En ese proceso, la adquisición no era sólo un movimiento estratégico, sino una apuesta por la confianza, la integridad digital.

Antes de cerrar la operación por completo, la Empresa A solicitó una Due Diligence para garantizar que la Empresa B estaba preparada para integrarse sin riesgos ocultos. Se examinaron aspectos tan diversos como la Protección de Datos, entre otros. Durante la revisión, se detectaron varios puntos críticos en Empresa B: por ejemplo, no contaba con una política formal de teletrabajo o el simple hecho de no tener registrada la marca. Asimismo, la normativa de protección de datos mostraba algunas lagunas, y la comunicación de datos a la Empresa A como parte del proceso de adquisición necesitaba una formulación clara y documentada.

Llega Seinale y comenzó a asesorar a la Empresa B siguiendo directrices clave para asegurar la operación.

El plan de acción incluyó:

  • Redacción de una política de teletrabajo que cubrió desde el control de accesos al entorno remoto hasta el registro de incidencias.
  • Ejecución de una auditoría técnica-legal profunda del código fuente para identificar y analizar las licencias de software implicadas. Paralelamente, diseñamos y aplicamos la estrategia de protección de Propiedad Intelectual, culminando con el registro exitoso de su marca.
  • Implantación de medidas de cumplimiento para la protección de datos adaptadas al RGPD y al ámbito corporativo de Empresa A para asegurar la transferencia de datos y su eficaz tratamiento.
  • Facilitación de la documentación y protocolos que Empresa A requería como aval de cumplimiento en la Due Diligence.

Gracias a este trabajo conjunto, Empresa B logró cumplir con todos los requisitos exigidos por Empresa A. La adquisición avanzó con solidez, y la integración pasó de ser un riesgo latente a una oportunidad tangible. Hoy en día esta operación refleja algo más que un crecimiento. Se trata de un testimonio donde la innovación y la expansión solo alcanzan su pleno valor cuando se edifican sobre bases seguras con cumplimiento, previsión y transparencia.

Del papel al digital: cómo acompañamos a las pymes en el cumplimiento de las nuevas normativas digitales

Hubo un tiempo en el que las empresas navegaban sin demanda ni prisa. Sus procesos eran analógicos, sus facturas olían a papel y el control horario se resolvía con un reloj de fichar o incluso a veces, con la confianza escrita en una hoja. Sin embargo, el mundo se altera, modifica, y transforma.

Cuando llegaron normativas que implantaban el Veri*factu, esto es, la facturación electrónica obligatoria, o el registro del horario de manera digital, aterrizó así un nuevo lenguaje que muchas compañías no llegaban a comprender. De pronto, se vieron obligadas a transformarse sin haberlo previsto anteriormente. La tecnología llamó a la puerta de una forma inesperada, y ninguna empresa se quería quedar atrás.

Aquí es donde comienza nuestra historia. Muchos de nuestros clientes llegaron a Seinale con la misma sensación: un mundo lleno de leyes nuevas, plazos inminentes y sistemas digitales que parecían hablar en código incomprensible. Se preguntaban cómo cumplir, cómo adaptarse, cómo no equivocarse. Pero sobre todo, buscaban algo más profundo: seguridad jurídica en un mundo que avanzaba más rápido que ellos.

Entonces entendimos que la transformación digital no es solo instalar un software o cumplir una obligación; es un proceso, a veces acelerado, pero lleno de nuevas oportunidades. Es por ello que adoptamos un papel que va más allá del asesor jurídico tradicional: nos convertimos en acompañantes.

A muchas pymes que se sentían perdidas entre plataformas y obligaciones digitales les tendíamos la mano para demostrarles que cumplir con la normativa no solo era posible, sino transformador. Lo mismo ocurría con las empresas que se veían obligadas a implantar la facturación electrónica o el nuevo control del registro horario. Les comunicábamos que no eran cargas, sino oportunidades para digitalizar la organización de la forma más sólida y segura posible.

Hoy en día, cuando echamos la mirada atrás, comprendemos que nuestro mayor éxito no ha sido instalar un software ni adaptar un registro: ha sido acompañar. En Seinale seguimos adelante, orgullosos de cada empresa que ya no teme al futuro porque lo comprende y lo cumple. Porque lo ha transitado acompañado.